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Mié, May

ASOGADI: un proyecto sostenible en medio de una hidroeléctrica

Volumen 26, número 1
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Sobre los conceptos de seguridad y soberanía alimentaria se han dado múltiples discusiones desde que fueron acuñados, el primero por la FAO durante la Cumbre Mundial de Alimentos de 1996 en Roma, y el segundo por la Vía Campesina en el mismo momento y lugar, durante un foro paralelo denominado Foro Mundial por la Seguridad Alimentaria. Dichos debates han servido como insumo para generar espacios de discusión entre los campesinos de la Asociación de Pequeños Ganaderos del Municipio de Ituango, Antioquia (ASOGADI), en talleres, conversatorios y mesas de trabajo, que han dado como resultado que los socios hayan tomado conciencia del significado de la seguridad alimentaria y lo que implica, principalmente, la disposición de alimentos en el mercado. Al mismo tiempo, hablar de soberanía alimentaria significa abordar lo agrario en toda su dimensión: autodeterminación en la producción y consumo de alimentos, acceso y conservación de la tierra, equidad de género y participación de las comunidades en la adopción de leyes que mejoren las condiciones de producción y de vida de los campesinos.

Ganado antes de pastear / Foto: Orencio Morales

A lo largo de los 12 años de formación y trabajo organizativo, político y productivo de la asociación, se ha logrado la consolidación de un modelo de ganadería sostenible en el marco de una propuesta integral que involucra aspectos como la producción agroecológica, la diversificación en la producción y, como eje principal, la integración del grupo familiar tanto en las labores de la finca como en la toma de decisiones. De manera transversal, ASOGADI asume la defensa y permanencia en el territorio a través del trabajo organizado al lograr convertir los predios explotados bajo un modelo convencional con un enfoque mal aplicado de producción de excedentes, en predios sostenibles que proveen a las familias de lo necesario y también de otros beneficios económicos. Finalmente, hacen de la experiencia productiva y organizativa el proyecto de vida no solo del padre, sino de todo el grupo familiar, lo que garantiza que en el contexto económico del municipio donde se va a desarrollar un megaproyecto hidroeléctrico (Pescadero-Ituango), la venta de los predios a bajos costos y el abandono del territorio –que es lo que generalmente ha sucedido en torno a los megaproyectos desarrollados en Colombia– no sean la primera opción para la totalidad de los socios de ASOGADI.

Los logros han sido considerables si tenemos en cuenta que los predios de los socios no son extensos y, además, están ubicados en laderas de alta pendiente. La ganadería ha logrado avanzar de una capacidad de carga de 1,3 UGG/hectárea al inicio del proyecto a 6 UGG/hectárea, y en la actualidad hay algunos predios que, por su capacidad instalada, pueden explotar 20 UGG//hectárea en sistema de semiestabulación. Relacionada directamente con este aspecto, está la producción de biogás y abono orgánico a través de la instalación de biodigestores, con lo que se ha logrado una reducción de un 80% del consumo de leña en las fincas. De igual manera, el cerramiento y protección de 78 hectáreas de bosques y de las fuentes de agua garantizan la sostenibilidad del ecosistema. Estos logros colectivos han convertido a la asociación en un referente para la producción alternativa y sostenible en la región y en un ejemplo de las ventajas de la organización y la formación política.

El trabajo de ASOGADI hace parte de una planificación social del territorio, donde son los que lo habitan quienes deciden cómo quieren que este sea y qué producir. La evidencia de los logros positivos de ASOGADI nos motiva para rechazar cualquier cambio de vocación productiva de nuestro territorio. Reivindicamos el valor público de la tierra y el valor de uso de la misma para la producción y autoabastecimiento alimentario.

Nubia Ciro Z.