21
Sáb, Oct

Los residuos del café se aprovechan para producir biocombustibles y reducir la contaminación.

Aunque el aprovechamiento de la energía solar para la generación de electricidad y para la obtención de agua caliente no son algo nuevo, lo que sí es innovador es la posibilidad de dar sendos usos a una única instalación.

Un estudio analiza las condiciones para que las placas fotovoltaicas lleguen de forma eficientes a las cubiertas agrícolas.

Japón se ha puesto manos a la obra para responder al paulatino abandono de tierras de cultivo en el país: la creación de plantas solares que, además de generar energía limpia, favorecen la producción de toneladas de hongos negros o Auricularia polytricha, una seta muy consumida en el país. Generar energía solar y cultivar alimentos, un concepto del que ya hablamos con la energía agrovoltaica.

Un joven ingeniero costarricense ha hecho posible que cientos de productores agropecuarios de América y África puedan producir su propia energía a través de biodigestores personalizados que convierten los residuos orgánicos del ganado en biogás.

¿Cómo es esto posible? La clave está en compartir, en hacer extensiva la economía colaborativa a las energías renovables. Actualmente miles de familias en Alemania producen energía y la comparten a través de un sistema digitalizado.

Luca Ferrari Pedraglio, investigador del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de Yucatán (Geociencias UNAM), enfoca su labor en el estudio de la tectónica regional de México y el Caribe, así como en las relaciones entre magmatismo, tectónica y geodinámica con aplicaciones para la exploración geotérmica y para recursos minerales.

Las células solares se aproximan paso a paso al mundo de la biología. Tanto es así que un equipo científico acaba de mejorar la estabilidad y el rendimiento de las celdas electroquímicas usando pigmentos vegetales, en concreto membranas de tilacoide y extracto de frambuesa enriquecido con antocianina. Esta nueva vía podría dar paso a una nueva generación de sistemas fotovoltaicos totalmente limpios, además de asequibles.

A las faldas de Sierra Nevada de Santa Marta, protegida por el sistema montañoso litoral más alto del mundo, la comunidad Wiwa de Seyamake vive arraigada en su entorno como un elemento natural más. Desde su nacimiento, este pueblo del norte de Colombia, en el municipio de Dibulla, concibe la relación con su hábitat desde la simbología, el rito ancestral y el culto a lo sagrado.